domingo, 19 de diciembre de 2010

A la orilla de una sorbetería me senté y leí

Desde que la temperatura empezó a acercarse a cero (Celsius) mis domingos empezaron a ser no muy diferentes de los de un oso invernando. Siempre era el mismo patrón; una desvelada el sábado en la noche hasta las 3 o 4 de la madrugada. ¿Haciendo qué? Viendo películas, escribiendo, leyendo, viendo 'The Wire' (Muy buena serie). Luego el domingo me despertaba a media tarde y hacía lo mismo que la madrugada anterior.

Ayer, sábado me dormí un poco temprano, 2 am. Hoy, después de despertarme y bañarme, vi que había sol y que la temperatura estaba a menos un grado. Ambiente propicio para salir, tenía que aprovechar el 'calorcito'.

Así que con voluntad de Chuck Norris y sin aturrarle la cara al frio me aventuré a caminar al centro del pueblo de Schwenningen, a unos 25 minutos a pie de donde vivo. Me acompañaban en el camino mi ipod con un podcast de 'La media tarde' de la 102nueve en donde escuchaba como entrevistaban a mis antiguos compañeros de secundaria; Mario Magaña y Eugenia Valdez, miembros del movimiento "Mediolleno".

Al llegar al centro me puse a caminar y examinar el 'Weihnachtsmarkt' (Mercado navideño) donde vendían desde churros con azúcar hasta guantes para el frío. Me compré una crepa con nutella.


Más tarde fui a una sorbetería, pedí un cono triple con sorbete de fresa, vainilla y maní. Me senté, pedí un café con leche caliente y me puse a avanzar en 'Basta de Historias' de Andrés Oppenheimer y en 'Xenocide' de Orson Scott Card.

Aparentemente los dueños de la sorbetería son italianos, y tenían una pantalla gigante con partidos de la Serie A. Estaba set: Sorbete, café, lectura y Bari vs Palermo...'Vida para ser eterna' como diría mi mamá.

Fue un buen domingo. Después de pasar varios días sin esperanzas por la humanidad (Lo que las noticias de ES y ver 'The Pacific' en tiempo récord pueden hacer con uno) y de pasar con un 'alienamiento' voluntario a actividades sociales disfruté mucho de un día. Me siento satisfecho, y mi barriga también.

Creo que se va a repetir.

Los dejo con una cita de 'Xenocide' que me dejó pensando (No, no soy ateo):

"A real god doesn't care care about control. A real god already has control of everything that needs controlling. Real gods would want to teach you how to be just like them"

Me recordó al destierro de Adán y Eva del jardín del Edén, y a la historia de la torre de Babel.

Solamente, Gracias.



miércoles, 8 de diciembre de 2010

Vaya camine papito que ya gateó mucho tiempo


Últimamente no se ha hablado mucho de este tema, sin embargo hoy me desperté para leer una nota de El Diario de Hoy (El 6% de la discordia) sobre el famoso 'drawback' y pensé que valía la pena hablar al respecto.

¿Qué es el drawback?

Es un reintegro de dinero, que nuestro gobierno muy generosamente otorga a los productores nacionales que exportan al resto del mundo sus bienes.

¿Porqué hace acción tan altruista nuestro gobierno?

Porque es un incentivo para exportar, porque si el gobierno te está pagando para que exportés tus productos pareciera una situación ganar-ganar tanto para los exportadores como para el gobierno. Es decir, si se incentiva la producción esto se traduce en más empleos, más recaudación y una dinamización de la economía. Sin embargo hay algo más que estamos dejando de lado y no estamos viendo.

Esta medida proteccionista, le está costando al gobierno $24 millones al año, según La Prensa Gráfica. Y cual es el problema chis? si estamos exportando más!



El problema con esto es que las empresas nacionales pierden competitividad a nivel internacional porque se duermen en los laureles. Es decir, los exportadores pueden darse el lujo de no ser tan productivos porque ese 6% que se les paga absorbe sus pérdidas.

Pensemos en un exportador que en sus cuentas tiene pérdidas del 5%, bajo un mercado libre pasan dos cosas: o el productor es más eficiente y empieza a reducir sus pérdidas o el mismo mercado lo castiga y lo saca la competencia, de esta forma solo los productores más eficientes permanecen en el mercado. Pero en El Salvador, el exportador ineficiente, que tiene pérdidas del 5% recibe un 6% del gobierno, lo cual todavía lo deja con ganancias. ¿Porqué tiene el gobierno que cargar con la ineficiencia de los productores y subsidiarles sus pérdidas?

A los ojos del mundo esta medida proteccionista es injusta. Porque en otros países, que no reciben estos $24 millones (o 6%) los productores se están matando por mantenerse productivos. Es por esto que la Organización mundial de Comercio (OMC) presionó para que El Salvador elimine el drawback para el año 2011.

El drawback se va a eliminar, según Dada Hirezi. Hay que poner atención para ver adonde se reorienta ese dinero. Ojalá no vayan a comprar laptops nuevas para los señores diputados o aviones brasilenõs de guerra para las grandes amenazas militares que nos acechan. Ojalá se usen para beneficiar a la industria, que al empresario se le brinde protección y las garantías que necesitan para trabajar tranquilamente, o para educación para generar mano de obra calificada (Vaya Santa, ahí te va otro punto para la lista).



Claro que los exportadores van a hacer berrinche y van a dar golpes en el suelo reclamando su privilegio del drawback. Pero ya es hora de que vayan creciendo. Ya los ha mimado suficiente el país, ya es hora de caminar y competir con el mundo, si siguen gateando nuestra industria se va a estancar y llenar de productores incompetentes que viven a costillas del gobierno. Es muy cierto que la competencia del resto del mundo es muy grande, pero no nos podemos hacer 'los de los panes' mientras todo el mundo mejora y nosotros no, hay que encarar la realidad y aprovechar las oportunidades del libre comercio. El gobierno solo nos tiene que asegurar que las reglas del juego se cumplan.