
Así como creo que la apertura al comercio internacional hace a la industria nacional más competitiva, también creo que la apertura del individuo al resto del mundo lo hace crecer.


Últimamente he tenido la suerte de conocer a muchas personas de distintas culturas y nacionalidades. Obviamente me ha pegado el famoso 'culture clash', habiendo estado atado a mis raíces y principios salvadoreños. Y al final con esa vara es con la que mido a la gente, y muchos en El Salvador lo hacemos. Es por eso que cuando ves a una persona de color en El Salvador te le quedás viendo descaradamente, no es algo que ves todos los dias.
En cuanto a lo que me refiero al decir 'medir con la vara' salvadoreña, me refiero a una especie de juicio impuesto sobre los demás. La gente dice que no hay que juzgar, pero no nos demos paja, todos lo hacemos, todos tenemos nuestra vara con la cual medimos a las personas; tenemos mas respeto por algunos que por otros e imponemos juicio (Este bicho es un gran elevado, esta chera es una gran zorra, este es un gran mente cerrada, etc.). Y al final todos estos juicios son algo que heredamos de nuestra sociedad y cultura.
Por eso mismo, me es difícil (lo acepto) y me es casi imposible ver o tratar de entender las acciones de mis compañeros de clase desde una perspectiva objetiva y sin emitir juicio.
Tengo a un amigo que es de Jordania. Me cuenta que su familia es de Palestina. Él es una persona muy amigable, muy devoto a su religión (Es musulmán) y bastante generoso y servicial, pero (siempre hay un pero no?) aveces se le pelan los cables. La vez pasada, estábamos platicando sobre que ya se acercaba la primera nevada, yo le decía que quería hacer un hombre de nieve. Él me contestó que quería hacer uno de un Israelí, que lo iba a hacer sin cabeza y que iba a destripar unos tomates en su cuello para que pareciera decapitado con sangre (dark)...juzgue usted. Él tendrá sus razones.

Hay otro grupito, es más una individua que un grupito, pero es el grupito de las francesas. Se la pican de que son la última coca cola del desierto (sueno como mi mamá) y hasta tengo una leve sospecha que nos ven a los que venimos de países tercermundistas de menos, no sé. El punto es que esta francesa tiene una personalidad (disculpen mi franqueza) tan mierda que cuando salimos en la noche y estamos en grupo ella se queda parada sola en una esquina. Supongo que cada quien se construye su propio destino y ella escogió caerle mal a la gente.
Ejemplos hay un montón, como mi compañero turco (Turco porque es de Turquía, no el 'turco' que se usa en ES) que sospechamos que no se baña ni lava su ropa. Y todo es porque la gente es distinta a lo que yo, o los salvadoreños que estamos acá, consideramos "normal". No sé qué piensa la demás gente de nosotros (Este bicho solo comiendo frijoles pasa y ese pan seco con jalea de piña en medio, sus juicios también los habrán emitido ya) y cabe agregar que son poblaciones de cultura muy pequeñas y difícilmente representativas, son una muestra muy limitada, pero una muestra al fin y a cabo.
Lo que si me deja esta experiencia es la tolerancia a la diversidad; siempre va a haber algo sobre la otra persona que no te gusta: Que no se baña, que come cosas raras, que es mezquino o lo que se les ocurra. También me pongo a pensar: Es cierto, uno tiene que ser tolerante, con tanta gente pensando distinto y viviendo su vida nos tenemos que aguantar de alguna forma, y lo que más cuesta es ser tolerante del intolerante.

Los dejo con un pensamiento:
Hasta qué punto debemos tolerar a las personas? La tolerancia del intolerante se puede convertir en indiferencia, y ejemplos históricos de genocidios por eso hay más de los que quisieramos. Hasta dónde toleramos al prójimo?
Nos vemos
1 comentario:
Me gustó mucho esta entrada.
Que bueno que tenés esa gran oportunidad de conocer y compartir esa experiencia con nosotros.
Más allá de nuestro micromundo hay muchas cosas interesantes.
Saludos y te seguiré leyendo.
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