domingo, 27 de febrero de 2011

Pensamiento del día (Sobre los que no se arrepienten de nada...yeah!)

Es muy común escuchar (o leer) el típico cliché de 'No regrets' o el no tener arrepentimientos, típica frase que no puede faltar en el news feed del facebook o en el TL de twitter (De esos de las niñas adolescentes: Live, Love, Laugh). Y no sé si al final se lo creen, que es tan malo el sentir arrepentimiento por algo, como que fuese algo prohibido, casi tabú.

¿Y qué tiene de malo arrepentirse?¿Acaso no es normal hacer alguna regada de vez en cuando?

Yo creo que sí, vale arrepentirse. Yo, por ejemplo, me arrepiento de haberme subido a un árbol cuando estaba en séptimo grado solo para quebrarme el fémur en 2.

Lo malo no es arrepentirse, lo malo es clavarte en tu error y no poder ver para adelante. Si hiciste una regada está bueno, de todo eso se aprende. Pero no vengás con actitud de mamá de tarzán a decir que no te arrepentís de nada porque no es cierto.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Lo que aprendí de los señores buseros...perdón, 'Empresarios de transporte colectivo'

Mucho se ha hablado (Y se sigue hablando) sobre el tema de los buses y los buseros, específicamente sobre el tema del famoso aumento del subsidio que quieren.
La semana pasada tuve la oportunidad de atender a un 'Cafecito' de la organización CREO en la que tenían como invitado a Alejandro Allé, columnista de EDH. Ahí hablamos sobre política y subsidios y aprendí muchas cosas que ignoraba (y creo que muchos ignoramos) sobre el problema de los buses.

Existen 2 problemas clave, en mi opinión (Y de otros)

1. El abuso en las calles, los buses corren a toda velocidad y pelean rutas y el que paga es el usuario y el pobre cristiano que va en su carro que se le cruze en su camino.

2.La inseguridad, es normal que asalten o maten motoristas en los buses.

Todo en el mundo se mueve por incentivos. Pongámonos a pensar, ¿Cúal es el incentivo que tiene el busero para andar corriendo a toda velocidad en la calle?

Llegar primero que el otro bus para llevarse a los pasajeros y así obtener más ganancias.
Ok, ¿Como hacemos para eliminar ese incentivo?

Primero, se implementa un sistema de 'caja única' en la cual todas las ganancias de los buses se suman y se reparten en partes iguales para los buses de esa ruta. ¿Suena lógico no? así nadie se pelea por llegar primero.
Momento, no es así nomás el asunto. El motorista/busero normalmente le roba parte de esa ganancia al dueño del bus, sigue teniendo incentivo por correr, si llega primero puede robar más. ¿Qué hacemos? (Sálvanos #ChuckNorman)

Esto es un poco más difícil pero con voluntad política (Y ahí está el detalle) se puede lograr. Se implementa un sistema de tarjetas 'prepago' de esta forma se puede 1.Evitar el uso de efectivo para que el motorista no pueda robar y 2. Es una oportunidad para focalizar el subsidio para quienes más lo necesitan. Te echas dos pájaros de un tiro.

¿Y la delincuencia?
Sinceramente no sé...se me ocurre poner a un agente de la PNC en cada unidad de buses pero no se que tan factible sería eso económicamente hablando. Supongo que si se focaliza el subsidio eso dejaría fondos libres y se podría cargar con ese gasto para la seguridad en los buses.

¿Y usted amigo lector?¿Qué piensa que se debería de hacer? está bien que se queje, pero proponga también, ¿cómo le hacemos para solucionar esto?

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martes, 1 de febrero de 2011

Time


Es el título de una muy buena canción de Pink Floyd, también es poco de lo que me queda en esta ciudad (pueblo?) que ha sido mi 'hogar' por los últimos 5 meses.
Más que cualquier cosa que haya aprendido sobre la eficiencia de las cadenas de producción o las razones del fracaso del tratado de Bretton Woods, me quedo con las enseñanzas que creo me ayudaron a crecer y conocerme mejor a mí mismo, y no es que me haya convertido en la encarnación de Siddhartha o en el hermano mayor de Jesús.

Y es que en 5 meses muchas cosas pueden pasar y cambiar.

Una de las cosas es la gente, y más que gente la diversidad de ellas. Me he dado cuenta de que no soy tan tolerante como lo pensé, y que esa intolerancia (ya sea cultural o simplemente de comportamiento) muchas veces está arraigada en el miedo o la ignorancia. Y estas cosas suenan bien lógicas, todo mundo las dice, no es como que he descubierto nada nuevo, pero no es lo mismo vivirlo.

En 5 meses amistades se han formado, otras se han mejorado y otras también se han debilitado. Probé bastante comida, quizá más de la que debería. Perdí mi tiempo en algunas cosas, perdí mi cámara en el tranvía en Zürich para después recuperarla en el 'Lost and found' (Dios bendiga a los compatriotas de Heidi por su honestidad). Me aventuré a manejar 550km de Girona a Pamplona y en el recorrido aprendí que es posible gastar demasiado dinero en los peajes de carreteras. Alimenté cisnes en un lago. Aprendí que el estar lejos de tu país no es excusa para alienarte de la realidad del mismo. Aprendí lo que era vivir un partido de fútbol con casi 100mil personas perdiendo su raciocinio por noventa minutos (yo lo perdí quizá por más). Sentí lo que era tener confianza en un sistema público de transporte eficiente y, por varios meses, olvidé lo que era caminar por las calles con el miedo perpetuo de la inseguridad por la violencia. Gasté mucho dinero en Skype credits, pero yo salí ganando, cada uno de esos minutos valieron la pena.

Van a haber cosas que voy a extrañar y otras que no tanto (Siendo las temperaturas bajo cero una de ellas). También hubo muchas cosas que me perdí por cualquier razón.

No sabría decir si se cumplieron mis expectativas o no (Ni si quiera he pensado en cuales eran), pero en este momento creo que hice lo que pude con lo que tenía, y mal no me siento, para algo debe contar eso.

A 3 días de regresar a mi casa estoy viendo con ansias el regresar a la vieja rutina, no es como que sea una persona diferente. Así que solo puedo decir (Como cantaba Wayne Newton):

Danke schön, darling, danke schön.