martes, 1 de febrero de 2011

Time


Es el título de una muy buena canción de Pink Floyd, también es poco de lo que me queda en esta ciudad (pueblo?) que ha sido mi 'hogar' por los últimos 5 meses.
Más que cualquier cosa que haya aprendido sobre la eficiencia de las cadenas de producción o las razones del fracaso del tratado de Bretton Woods, me quedo con las enseñanzas que creo me ayudaron a crecer y conocerme mejor a mí mismo, y no es que me haya convertido en la encarnación de Siddhartha o en el hermano mayor de Jesús.

Y es que en 5 meses muchas cosas pueden pasar y cambiar.

Una de las cosas es la gente, y más que gente la diversidad de ellas. Me he dado cuenta de que no soy tan tolerante como lo pensé, y que esa intolerancia (ya sea cultural o simplemente de comportamiento) muchas veces está arraigada en el miedo o la ignorancia. Y estas cosas suenan bien lógicas, todo mundo las dice, no es como que he descubierto nada nuevo, pero no es lo mismo vivirlo.

En 5 meses amistades se han formado, otras se han mejorado y otras también se han debilitado. Probé bastante comida, quizá más de la que debería. Perdí mi tiempo en algunas cosas, perdí mi cámara en el tranvía en Zürich para después recuperarla en el 'Lost and found' (Dios bendiga a los compatriotas de Heidi por su honestidad). Me aventuré a manejar 550km de Girona a Pamplona y en el recorrido aprendí que es posible gastar demasiado dinero en los peajes de carreteras. Alimenté cisnes en un lago. Aprendí que el estar lejos de tu país no es excusa para alienarte de la realidad del mismo. Aprendí lo que era vivir un partido de fútbol con casi 100mil personas perdiendo su raciocinio por noventa minutos (yo lo perdí quizá por más). Sentí lo que era tener confianza en un sistema público de transporte eficiente y, por varios meses, olvidé lo que era caminar por las calles con el miedo perpetuo de la inseguridad por la violencia. Gasté mucho dinero en Skype credits, pero yo salí ganando, cada uno de esos minutos valieron la pena.

Van a haber cosas que voy a extrañar y otras que no tanto (Siendo las temperaturas bajo cero una de ellas). También hubo muchas cosas que me perdí por cualquier razón.

No sabría decir si se cumplieron mis expectativas o no (Ni si quiera he pensado en cuales eran), pero en este momento creo que hice lo que pude con lo que tenía, y mal no me siento, para algo debe contar eso.

A 3 días de regresar a mi casa estoy viendo con ansias el regresar a la vieja rutina, no es como que sea una persona diferente. Así que solo puedo decir (Como cantaba Wayne Newton):

Danke schön, darling, danke schön.



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