jueves, 31 de marzo de 2011

Del círculo vicioso al virtuoso

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Todos hablamos y tenemos una opinión muy fuerte en lo que al combate a la pobreza concierne. Cada quien tiene su teoría, su varita mágica o su fórmula secreta o panacea que vencerá de una vez por todas a la pobreza y nos encaminará hacia el primer mundo. Cabe mencionar que la pobreza es más que un simple número, es más que cuantificar con cuantos dólares vive una familia o persona por día. El tema engloba una dimensión mucho más amplia de la cuantificable.
Sin embrago, y para propósitos prácticos, el tema se trata desde una perspectiva ‘económica’, enfrentando el tema con un enfoque al consumo, que al final es para lo que usamos el dinero. Un ‘rico’ consume más que un pobre. Aunque el dinero per se no determine la plenitud de tu vida, es innegable que el acceso a recursos económicos provee de una gran ventaja y facilidad para llevar una vida digna.

No hay que ser un iluminado para darse cuenta que, aunque la pobreza se ha reducido sustancialmente (De un 60% al 30% en el período 1991-2006 según la DIGESTYC) es una lucha constante que debe tener, no solo el gobierno, sino todos los actores de poder en el país.

¿Qué es lo que ha estado pasando?

El país se ha sumido en un circulo vicioso, donde no hay ingresos por falta de inversión. ¿Porqué no hay inversión? Porque no hay atractivos para que venga, ya sea por falta de mano de obra calificada (tenemos una deficiencia enorme en el tema educación), irrespeto al Estado de derecho o cualquier otra razón. Entonces se entra en un ciclo en donde la falta de demanda por mano de obra, causada por la falta de inversión, hace que haya menos incentivos para educarse, lo cual causa menos inversión, y así sucesivamente.

Este ciclo se puede romper, ya se ha hecho antes. En India por ejemplo (y no es que este sea un país donde se ha erradicado la pobreza, sin embargo están en un gran auge económico), el Estado hizo enormes esfuerzos por imitar modelos de educación de universidades como el Massachussets Institute of Technology (MIT) enfocada en la ingeniería. Por mucho tiempo estuvieron preparando ingenieros de muy alta calidad, y sí, por un tiempo India tuvo que sufrir la falta de inversión y muchos emigraron a Estados Unidos. Después, años más tarde, la inversión empezó a llegar de todos lados, hasta de los indios que antes emigraron y conservaban contactos en India. Ahora ellos van encaminados a ser una de las grandes potencias económicas junto a los otros países ‘BRIC’ (Brasil, Rusia, India y China).

En el país, tener buenos profesionales presupone tener buena educación, y tener buena educación presupone tener buenos profesores. No es posible tener profesores (con todo el respeto a los profesores, no es mi intención ofender) con tan baja capacidad y tan bajos salarios. Es necesario prepararlos, actualizarlos y crear un mercado laboral competitivo de educadores. El ser profesor no es una carrera a la que muchas personas aspiran, hoy todos quieren ser administradores de empresa, ingenieros, abogados, pero no profesores. Según Joaquín Samayoa, el salario techo de un profesor en educación pública es menor que el salario inicial de algunas profesiones en la esfera privada.

Este esfuerzo no le corresponde solamente al Estado sino también a la empresa privada. Otros países como Chile han hecho esfuerzos conjuntos con la empresa privada para redireccionar el barco en rumbo al desarrollo sostenible. Al final todos salen ganando: el gobierno tiene más recursos como consecuencia de la mayor actividad económica, los privados son más eficientes por una mano de obra mejor calificada y el ciudadano gana mejores salarios. La educación no es un gasto, es una inversión.

Gumercindo Ventura

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