Cuando estaba todavía en el colegio recuerdo que mi profesor de filosofía, un gringo, nos hizo una crítica hacia nuestra sociedad. Nos dijo que en El Salvador somos unos clasistas. A lo cual toda el aula reaccionó con rechazo, alegando que eso no era cierto y que, por lo menos, los que estábamos en su aula no considerábamos a una persona como 'inferior' o 'superior' por su nivel de ingresos.
El sólo nos respondió con un ejemplo, nos dijo:
"Ustedes creen que no lo son pero sí lo son. Yo me quedé sorprendido al llegar al país, que ustedes entré sí se saludan de beso y lo ven como algo normal. Cuando contratamos a nuestra empleada doméstica y la saludé la intenté besar en la mejilla, como usualmente se saludan ustedes, y ella se asustó y se alejó. Ustedes solo se saludan así dentro de su clase social"
Ante el comentario nadie respondió nada y todos nos quedamos pensando al respecto...
1 comentario:
Coincido con esa anecdota que denota a cabalidad con un ejemplo sencillo, como somos, y que llegamos al colmo de saludar a nuestro par (igual COndicion) de beso o afecto y al que esta a la par, que puede parecer inferior (clase mas baja) con un saludo de mano, somos asi de cinicos.
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